Control del equilibrio

El control postural suele asociarse al equilibrio, ya que es el acto de alcanzar, mantener o restablecer la estabilidad durante cualquier postura o actividad estática o dinámica [8]. Desde el punto de vista mecánico, un objeto está en equilibrio cuando la proyección de su centro de masa (COM) al terreno cae dentro de la superficie de apoyo. La estabilidad aumenta al aumentar la fuerza necesaria para perturbar dicho estado. Estos principios se aplican también al cuerpo humano, que con una postura erguida presenta un COM en posición relativamente alta respecto de la base de soporte limitada de los pies. Para un objeto inanimado, esta condición implicaría el desplazamiento o la caída; sin embargo, el cuerpo humano, gracias al control postural, tiene la capacidad intrínseca de utilizar la actividad muscular para contrarrestar la acción de la fuerza de gravedad.

El control postural es un requisito para el mantenimiento de toda una serie de posturas y actividades pertenecientes a tres amplias categorías:

  • Mantenimiento de una postura específica;
  • Movimiento voluntario;
  • Reacción a una interferencia externa.

Las estrategias de control postural son numerosas y pueden ser predictivas (anticipadoras) o reactivas (compensatorias) o una combinación de ambas. Las primeras comportan un movimiento voluntario o un aumento de la actividad muscular para anticiparse a una interferencia prevista, mientras que las segundas implican un movimiento o una respuesta muscular a una interferencia imprevista.

Estas estrategias se aplican tanto en situación estática o semiestática como en situación dinámica (con o sin desplazamiento).

Para evaluar y monitorizar a lo largo del tiempo el nivel de control y la estrategia postural adoptada en posición estática o semiestática, resultan muy útiles los tests de equilibrio clásicos (protocolos de sway analysis). Gyko permite medir la prestación de tales tests con valores objetivos y comparables, sin interferir en las capacidades del sujeto.

En el clásico test de sway, los parámetros de mayor interés son los siguientes (ver imagen 1):

  • Longitud del ovillo o de la evolución global del COM durante la prueba. Es un índice de la energía consumida por el sistema; cuanto mayor la longitud, mayor el gasto energético.
  • Longitud media de las oscilaciones anteroposteriores y medio-laterales, que permite entender si el sujeto tiende a desplazarse hacia delante o hacia atrás, a la derecha o a la izquierda.
  • Superficie de la elipse, que contiene el 90% de los puntos del ovillo. Representa la precisión del sistema postural, que es inversamente proporcional a la amplitud del área.
  • Velocidad media de los desplazamientos, que es un índice de fatiga: cuanto mayor sea este valor, mayor será el esfuerzo para mantener la postura ortostática.
  • Frecuencia de las oscilaciones del cuerpo humano, obtenida mediante la fórmula de Fourier.

Figura 1 La imagen representa los datos que se obtienen en una prueba de sway. El recuadro a la izquierda muestra el ovillo y la elipse. A la derecha es posible observar la evolución del desplazamiento antero-posterior y medio-lateral.

El restablecimiento del control postural es una parte integrante y fundamental de la rehabilitación de un amplio espectro de patologías musculo-esqueléticas y neurológicas. El uso de parámetros objetivos para la monitorización de los pacientes puede facilitar el trabajo de los operadores sanitarios que trabajan regularmente en la evaluación y el tratamiento.

BIBLIOGRAFIA

[1]          A. S. Pollock, B. R. Durward, P. J. Rowe, and J. P. Paul, “What is balance?,” Clin. Rehabil., vol. 14, no. 4, pp. 402–406, Aug. 2000, doi: 10.1191/0269215500cr342oa.